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Información clínica del neurodesarrollo

Comprendiendo el autismo

El Trastorno del Espectro Autista es un motivo frecuente de consulta.

Comprendiendo el autismo:

El Trastorno del Espectro Autista es un motivo frecuente de consulta.

Puede presentarse en:

  • Niños pequeños
  • Adolescentes
  • Adultos no diagnosticados previamente

El autismo se caracteriza por:

  • Diferencias en la comunicación social, es decir en la interacción
  • Diferencias en el comportamiento especialmente por la tendencia a ser repetitivo o ritualizado y la sensibilidad sensorial

Cada persona es diferente.

Por eso la evaluación debe ser cuidadosa y completa.

Importancia del diagnóstico

Un diagnóstico adecuado permite:

  • Comprender el perfil individual
  • Detectar otras condiciones asociadas
  • Orientar apoyos adecuados
  • Evitar evaluaciones repetidas e innecesarias

Un diagnóstico tardío puede generar:

  • Confusión
  • Mayor ansiedad o depresión
  • Dificultades familiares y sociales

El diagnóstico no es una etiqueta.

Es una herramienta para comprender y orientar.

Prevalencia y relevancia clínica

El autismo es una condición del neurodesarrollo más frecuente de lo que muchas personas imaginan.

La evidencia científica actual indica que aproximadamente uno de cada 31 personas en Estados Unidos, es autista.

Desde el punto de vista médico, el autismo puede diagnosticarse de manera confiable desde los 2 años de edad.

Sin embargo, en la práctica, el diagnóstico suele realizarse mucho más tarde, en promedio hacia los 6 años, y con frecuencia recién en la adolescencia o adultez.

Esta demora tiene consecuencias importantes para las personas, sus familias y los sistemas de salud.

¿Por qué es importante el diagnóstico temprano?

La identificación temprana del autismo permite:

  • Comprender mejor cómo se desarrolla y funciona la persona desde edades tempranas.
  • Detectar oportunamente otras condiciones asociadas, como dificultades atencionales, emocionales, cognitivas o del lenguaje.
  • Orientar intervenciones ajustadas a las necesidades reales, evitando abordajes inadecuados.
  • Reducir recorridos largos y fragmentados por distintos servicios de salud y profesionales que se aprovechan de los desafíos de las personas.

Un diagnóstico temprano no busca apurar etiquetas, sino ofrecer claridad y dirección.

¿Qué ocurre cuando el diagnóstico se retrasa?

La detección tardía del autismo suele asociarse a:

  • Múltiples diagnósticos parciales o confusos, que no explican el cuadro completo.
  • Mayor riesgo de ansiedad, depresión, trastorno bipolar, TOC u otros trastornos psiquiátricos.
  • Incremento de crisis familiares, desgaste emocional y, en algunos casos, institucionalización.
  • Altos costos emocionales, sociales y económicos.

En Estados Unidos, se estima que los costos asociados al autismo superan en la actualidad (2026) los 230 billones de dólares anuales, casi lo mismo que cuesta la atención de la diabetes y el TDAH.

Lo realmente preocupante es que el autismo en muchos casos, no solo impacta el desarrollo de la persona sino que también afecta por lo general la productividad de al menos uno de los cuidadores pues exige su presencia constante y atención.

Comorbilidades frecuentes en el autismo

El autismo suele coexistir con otras condiciones, por lo que la evaluación debe ser siempre integral y cuidadosa.

Entre las más frecuentes se encuentran:

Neurodesarrollo

  • Trastorno del Desarrollo Intelectual
  • Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
  • Dificultades de aprendizaje

Salud mental

  • Trastornos de ansiedad y depresión
  • Trastorno obsesivo-compulsivo

Salud física

  • Trastornos del sueño (presentes hasta en el 80 % de las personas)
  • Síntomas gastrointestinales y trastornos de la alimentación
  • Convulsiones o síndrome de Tourette

Otras condiciones asociadas

  • Trastornos sensoriales
  • Enfermedades genéticas o metabólicas (En este caso pueden ser la causa del autismo, no una condición adicional).

Reconocer estas asociaciones permite evitar intervenciones aisladas o poco efectivas.

Barreras para el diagnóstico en Latinoamérica

En Latinoamérica, el acceso al diagnóstico oportuno enfrenta barreras importantes.

Diversos estudios muestran que las familias suelen consultar entre 3 y 5 profesionales distintos antes de recibir un diagnóstico definitivo de autismo.

México y Colombia

  • Mediana de 3 profesionales antes del diagnóstico (Zavaleta-Ramírez et al., 2020).
  • Promedio de 5,38 consultas previas (Sampedro-Tobón et al., 2013).

Ecuador

  • 45 % de las familias consultó a 4 o más profesionales.
  • 32 % consultó al menos a 3 profesionales (Buffle et al., 2024).

Estos recorridos prolongados aumentan la angustia, retrasan los apoyos adecuados y elevan los costos para las familias.

La comprensión del autismo también suele verse afectada por ideas equivocadas que generan dudas, culpa y retrasos en el acceso a apoyos.

Frases que suelen retrasar el diagnóstico

Frases como:

  • “los niños hablan mas tarde”,
  • “es cuestión de que ingrese al preescolar”
  • “hay que esperar, ya va a madurar”,
  • “si habla, es cariñoso o mira a los ojos no puede ser autismo”,
  • “es mala crianza, timidez o ansiedad”
  • o “si llegó a la adultez, no puede ser autismo”

invisibilizan muchas formas de presentación, especialmente en niñas, adolescentes y adultos que han aprendido a camuflarse.

Mitos sin respaldo científico

A esto se suman mitos sin respaldo científico como

  • que el autismo es causado por las vacunas,
  • que puede curarse con dietas
  • o que desaparece con suficiente estimulación.
  • Otro mito muy frecuente es que el autismo es la causa de la demora en la emergencia del lenguaje de un niño:

Esto NO es cierto.

Estos mitos no protegen: demoran la identificación, aumentan el malestar y postergan apoyos adecuados.

Evaluar en la infancia, adolescencia o adultez no es etiquetar, es comprender, orientar y acompañar mejor.

Contexto en Colombia

En Colombia existen desafíos adicionales en el abordaje del autismo:

  • No hay datos nacionales consolidados de prevalencia.
  • No se cuenta con una guía clínica de atención.
  • El protocolo vigente data del año 2015 y ya está desactualizado.

Esto refuerza la necesidad de evaluaciones clínicas especializadas, integrales y actualizadas, que permitan orientar decisiones con claridad.

Un diagnóstico que ordena y orienta

El diagnóstico del autismo no busca etiquetar, sino comprender.

Permite ordenar la información, reducir recorridos innecesarios y orientar apoyos acordes a cada persona, favoreciendo trayectorias de desarrollo más respetuosas, claras y sostenibles.

Si tienes dudas sobre el desarrollo o el funcionamiento, una evaluación clínica integral puede ayudarte a comprender y orientar el camino.